Empleos en evaluación de impacto ambiental en energías renovables
Los especialistas en evaluación de impacto ambiental (EIA) del sector renovable cartografían el estado ecológico de un emplazamiento, modelan efectos sobre fauna y comunidades y redactan los estudios de impacto sin los cuales ningún regulador autoriza un parque eólico, fotovoltaico o de electrólisis. España transpone en 2025 la mayor reforma de este marco en dos décadas: el Real Decreto-ley 7/2025 y la designación de Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) eximen de EIA a los proyectos ubicados dentro de ellas, siempre que cuenten con evaluación ambiental estratégica previa de la propia zona.
Lo que está cambiando
Las ZAR son la pieza central de la transposición española de la RED III. El MITECO ha puesto en marcha una herramienta de zonificación ambiental que clasifica el territorio según la sensibilidad de los factores ecológicos, biofísicos y socioterritoriales. Los planes de ZAR pasan por evaluación ambiental estratégica completa y solo pueden ubicarse fuera de la Red Natura 2000. Dentro de las zonas designadas el proyecto evita la EIA individual y los plazos máximos se reducen a doce meses; fuera siguen vigentes la Ley 21/2013 y los procedimientos clásicos, con plazos de hasta veinticuatro meses. El trabajo no se elimina, se mueve hacia arriba: ahora la pieza pesada es la EAE de la zonificación.
Cómo se reparte el trabajo
Las grandes promotoras españolas (Iberdrola, Acciona Energía, EDP España, Endesa, Naturgy, Repsol, Cepsa) llevan los expedientes en equipos internos de promoción y permisos. La parte técnica profunda - avifauna y quirópteros, hidrología, paisaje, evaluación acumulativa - se externaliza a consultoras como Idom, Eptisa, Typsa, Tractebel España e Ingeniería FAEN. En América Latina el reparto se parece, pero con menos integración vertical: Colbún y AES Andes en Chile, CFE e Iberdrola México, YPF Luz en Argentina y EDP Brasil dependen más de consultoras locales especializadas, lo que sostiene un mercado regional considerable de profesionales independientes con sello propio.
Qué se busca en el mercado
Las ofertas abiertas reflejan lo que el regulador examina con más detalle: especialista ambiental para parques eólicos y solares, director de permisos ambientales, geofísico para estudios de subsuelo, arquitecto del paisaje, especialista en SIG y analistas de estudios de viabilidad ambiental. La prima de mercado va a perfiles que combinan EIA con desarrollo de proyecto y descartan emplazamientos débiles antes del scoping. En España esa combinación ahorra entre seis y doce meses al cronograma de un parque renovable.
Dónde está concentrada la actividad
En España la actividad de EIA se concentra en Andalucía y Extremadura (fotovoltaica a gran escala), Aragón y Castilla y León (eólica terrestre y repotenciación), Galicia y Cantabria (eólica marina flotante en fase temprana) y el Mediterráneo (parques agrivoltaicos). El hidrógeno verde concentra su demanda regulatoria en Andalucía, Aragón y el norte peninsular, junto con la cadena vasco-cántabra de electrolizadores. En América Latina los focos están en Antofagasta y Atacama (solar y litio), Oaxaca y Yucatán (eólica y solar), la Patagonia argentina (eólica) y Bahía y Piauí en Brasil (eólica terrestre).
Hacia dónde va
La transposición de la RED III abre la mayor ventana de contratación regulatoria de la última década. Las consultoras y promotoras con capacidad para llevar simultáneamente la EAE de zonificación regional y la EIA proyecto por proyecto absorberán la mayor parte del trabajo de permisos hasta 2030. El cuello de botella son biólogos y ambientólogos con experiencia directa de desarrollo: el perfil que escasea tanto en Madrid como en Santiago o Ciudad de México, y el que define hoy el ritmo real de los proyectos.