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Empleos en electrificación y eficiencia energética

Rejobs Actualizado el 5 nov. 2026 19 min

La aerotermia, los certificados de ahorro energético y las deducciones por rehabilitación sostienen en España un mercado de oficios más que de ingenieros. Quien acumule habilitaciones resiste mejor los vaivenes de unas ayudas que se abren y se cierran.

La electrificación y la eficiencia energética consisten en pasar la calefacción, el transporte y los procesos industriales a la electricidad y en dejar de desperdiciar energía en edificios y fábricas. No es una energía renovable, pero decide cuántas emisiones ahorra de verdad cada kilovatio hora eólico o solar. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), un vehículo eléctrico es entre dos y cuatro veces más eficiente que uno de combustión, y una bomba de calor entrega más calor del que consume en electricidad, mientras que una caldera de gas siempre pierde parte del combustible. Solo en eficiencia energética trabajaban en 2024 14,3 millones de personas en el mundo, la mayoría en edificios.

En España, el sector se mueve con tres palancas propias: la aerotermia, que es como se llama aquí a la bomba de calor aire-agua, los certificados de ahorro energético (CAE), un mercado que en 2025 triplicó su volumen, y las deducciones fiscales y ayudas a la rehabilitación de viviendas. Como en el resto de Europa, la mayor parte de la contratación no es para ingenieros, sino para instaladores, electricistas y técnicos capaces de documentar un ahorro.

Estación de recarga de Iberdrola en la avenida Pintor Joaquín Sorolla de Málaga
Estación de recarga de Iberdrola en la avenida Pintor Joaquín Sorolla de Málaga. Foto: Daniel Capilla, CC BY-SA 4.0 / Wikimedia Commons

Por qué la electrificación y la eficiencia reducen emisiones

Los parques eólicos y las plantas solares sustituyen al gas y al carbón en la generación de electricidad. Pero la mayor parte de la energía se sigue quemando en otros sitios: en los motores de los vehículos, en las calderas y en los hornos industriales. Mientras esas máquinas no pasen a la electricidad, la nueva generación renovable no tiene nada que desplazar. La electricidad cubre hoy en torno al 23% del consumo final de energía en el mundo, y la AIE contempla en uno de sus escenarios que llegue al 35% en 2035. La otra mitad del trabajo es el ahorro: el kilovatio hora que un edificio deja de necesitar no hay que generarlo ni transportarlo. La directiva europea de eficiencia energética exige reducir el consumo final un 11,7% de aquí a 2030 respecto a las proyecciones anteriores, y en España el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) fija una mejora de la eficiencia del 43% en energía final.

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Cuántas personas trabajan en electrificación y eficiencia

De los 14,3 millones de personas que la AIE cuenta en la eficiencia energética, 10,6 millones trabajan en edificios: casi 6 millones en electrodomésticos e iluminación eficientes, unos 3,9 millones en bombas de calor y otros equipos eficientes de calefacción y refrigeración, y unas 850.000 en rehabilitación. Otros 3,6 millones se dedican al ahorro en la industria. Europa emplea a unos 3,3 millones.

La recarga de vehículos eléctricos es un sector mucho más pequeño y joven: según la asociación ChargeUp Europe, la industria europea de la recarga emplea directamente a cerca de 60.000 personas. En España no existe una estadística propia del sector. La referencia más cercana es la de los fabricantes de climatización agrupados en AFEC, que facturan unos 2.000 millones de euros y dan empleo directo a unas 13.000 personas, sin contar a las miles de empresas instaladoras. El PNIEC calcula que las inversiones en eficiencia crearán entre 87.000 y 121.000 empleos al año hasta 2030. Para quien busque empleo, importan más las proporciones que los totales: es un mercado de oficios, donde los instaladores superan con mucho a los ingenieros.

Aerotermia y bombas de calor en España

En España se vendieron 227.524 bombas de calor en 2025, un 14,9% más que el año anterior, según AFEC, la asociación de fabricantes de equipos de climatización. El año anterior el mercado había caído: 197.980 unidades en 2024, un 5,5% menos que en 2023, de ellas 84.658 equipos aire-agua. Aun así, España sigue lejos de los mayores mercados europeos: el francés es seis veces más grande.

El freno no es solo la demanda. La AIE calcula que instalar 60 millones de bombas de calor en la UE de aquí a 2030 exigiría 500.000 trabajadores cualificados, frente a unos 165.000 en 2024, y la calidad escasea tanto como la mano de obra: según un cálculo del Regulatory Assistance Project que cita la AIE, una bomba de calor mal instalada puede rendir la mitad de lo previsto. En Madrid y Barcelona, las asociaciones de empresas instaladoras Agremia, con casi 2.150 empresas, y Gremimet, con más de 1.600, impulsan una alianza en la que citan la necesidad de incorporar talento.

Perfiles en las bombas de calor

Los instaladores de aerotermia y climatización colocan las unidades exteriores, tienden los circuitos de refrigerante o de agua, dimensionan depósitos y emisores y conectan el control. El oficio combina la fontanería y el montaje de tuberías con la electricidad, y quien manipule refrigerantes necesita además el certificado de gases fluorados. Los proyectistas calculan las pérdidas de calor estancia por estancia, eligen la temperatura de impulsión y los emisores, y de ese cálculo depende que el sistema funcione bien durante veinte años. Los técnicos de servicio ponen los equipos en marcha y atienden las garantías de fabricantes e instaladoras grandes.

En la fabricación trabajan ingenieros de producto, de refrigeración y de control, junto a operarios y técnicos de ensayo. El reglamento europeo de gases fluorados elimina los hidrofluorocarbonos de aquí a 2050, así que rediseñar los equipos para otros refrigerantes es hoy una tarea central de todos los fabricantes europeos. Los sistemas grandes para edificios de viviendas y las redes de calor y frío atraen a ingenieros de instalaciones, y la bomba de calor geotérmica conecta el sector con las perforaciones de la energía geotérmica somera.

Rehabilitación energética de edificios

Los edificios consumen en torno al 40% de la energía de la UE y la mitad de su gas. La directiva europea de eficiencia energética de los edificios obliga a cada Estado miembro a reducir el consumo medio de energía primaria de las viviendas un 16% de aquí a 2030 y entre un 20% y un 22% de aquí a 2035. En España, el PNIEC eleva su objetivo de viviendas rehabilitadas hasta 1.377.000 entre 2021 y 2030.

El dinero llega por dos vías. Los fondos europeos de recuperación (Next Generation EU) financian los programas de rehabilitación residencial del Real Decreto 853/2021, cuyo primer tramo, en 2021, fue de 1.151 millones de euros. Y la ley del IRPF permite deducir el 20% o el 40% de las obras que reduzcan la demanda o el consumo de energía de una vivienda hasta el 31 de diciembre de 2026, y el 60% de las obras en edificios residenciales completos hasta el 31 de diciembre de 2027.

Ambas vías exigen papeles que solo puede firmar un profesional. El certificado de eficiencia energética, obligatorio para vender o alquilar y necesario para justificar la deducción, lo firma un técnico competente, vale como máximo diez años y debe registrarse en la comunidad autónoma. Detrás de los técnicos certificadores llegan a la obra los jefes de obra, los instaladores de aislamiento, ventanas y ventilación y los gestores que coordinan la rehabilitación energética de comunidades de propietarios. Esta parte del sector sigue a los plazos de las ayudas y deducciones más que ninguna otra.

Certificados de ahorro energético (CAE)

El sistema de certificados de ahorro energético, en vigor desde 2023, es la novedad que más empleo ha creado en el sector en España. Las comercializadoras de electricidad y gas y los operadores de productos petrolíferos tienen una obligación anual de ahorro y pueden cumplirla pagando al Fondo Nacional de Eficiencia Energética o comprando CAE, cada uno de los cuales acredita un kilovatio hora de ahorro nuevo. Para 2026, la obligación es de 9.325 GWh, y la alternativa de pagar al fondo cuesta unos 198,6 euros por MWh, así que un ahorro bien documentado tiene valor de mercado: en mayo de 2026, el Ayuntamiento de Zaragoza puso a la venta los ahorros de una rehabilitación con un precio mínimo de 140 euros por MWh.

El mercado crece deprisa. En 2025 se solicitaron CAE por 5.790 GWh, frente a unos 1.900 en 2024, y el total acumulado llegaba a 7.710 GWh. Los sujetos delegados, empresas acreditadas que agrupan ahorros de terceros y los presentan, gestionaron más de la mitad, y las solicitudes del sector residencial pasaron de 92 en 2024 a 1.439 en 2025. Cada expediente necesita además un verificador de ahorro energético acreditado por ENAC, la entidad nacional de acreditación.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) quiere orientar el sistema hacia la aerotermia: en julio de 2026 sometió a consulta un multiplicador del valor de los CAE cuando se sustituye una caldera por una bomba de calor, que lo duplica en viviendas y lo triplica o cuadruplica en edificios con calefacción central. Para quien sepa calcular y documentar ahorros, el CAE abre puestos en empresas de servicios energéticos, consultoras, comercializadoras y en los propios sujetos delegados, a menudo junto a perfiles de desarrollo de negocio que buscan proyectos que certificar.

Auditorías energéticas, gestión energética y empresas de servicios energéticos

El Real Decreto 56/2016 obliga a las grandes empresas (más de 250 trabajadores, o más de 50 millones de euros de facturación y un balance de más de 43 millones) a pasar una auditoría energética cada cuatro años que cubra al menos el 85% de su consumo, salvo que tengan un sistema de gestión energética o ambiental certificado que la incluya. Esa obligación sostiene una demanda estable de auditores energéticos, y la nueva directiva europea la extenderá a toda empresa que supere un umbral de consumo, también las medianas.

En el sector terciario y la industria, el ahorro también se vende como servicio. Una empresa de servicios energéticos (ESE, o ESCO por sus siglas en inglés) audita una instalación, financia e instala las medidas (iluminación, control, recuperación de calor, autoconsumo) y cobra de los ahorros mediante un contrato de rendimiento energético, que suele garantizarlos durante diez años o más. En España, la asociación del sector, ANESE, reúne a las grandes eléctricas (Iberdrola, Endesa, Naturgy, EDP, Engie) junto a empresas de servicios y fabricantes de equipos.

Los perfiles son varios. Los auditores recorren instalaciones, registran consumos y modelan ahorros. Los gestores energéticos llevan los sistemas de gestión ISO 50001 en fábricas, hospitales y carteras inmobiliarias. Los especialistas en medida y verificación demuestran los ahorros de los que cobra un contrato de rendimiento o un CAE, y los técnicos de control programan los sistemas de gestión de edificios que producen la mayor parte del ahorro.

Electrificación de la industria

La industria es donde electrificar resulta más difícil y donde más empleo da la eficiencia fuera de los edificios. Los 3,6 millones de empleos de la AIE en eficiencia industrial se estancaron en 2024; en la UE cayeron, y las empresas citaron la falta de trabajadores cualificados como uno de los grandes obstáculos para invertir.

En España, los proyectos más visibles están en el acero. ArcelorMittal empezó en mayo de 2024 a construir en Gijón un horno de arco eléctrico de 1,1 millones de toneladas al año, pero aparcó la planta de hierro reducido con hidrógeno pese a tener concedidos 450 millones de euros de ayudas. En Puertollano, Hydnum Steel prepara una acería de acero verde de más de 1.500 millones de euros que promete más de 1.000 empleos directos y ha recibido 60 millones del PERTE de descarbonización industrial.

El trabajo combina la ingeniería de procesos y la ingeniería térmica con el diseño eléctrico: bombas de calor industriales que recuperan calor residual en plantas alimentarias, papeleras y químicas, calderas eléctricas, hornos de inducción y de arco, y las nuevas acometidas de alta tensión que necesita una fábrica cuando deja el gas. Contratan los fabricantes de equipos, las ingenierías y los departamentos de energía de las propias plantas.

Recarga de vehículos eléctricos en España

A finales de septiembre de 2026, España tenía 58.075 puntos de recarga públicos operativos, un 11,4% más que un año antes, de ellos 2.991 de 250 kW o más. Otros 17.965 estaban fuera de servicio, averiados o a la espera de conexión a la red. La instalación se ha frenado: entre enero y septiembre de 2026 se pusieron en marcha 5.003 puntos nuevos, un 62,6% menos que en el mismo periodo de 2025. La demanda, en cambio, sube: los turismos electrificados fueron el 34% de las ventas en septiembre de 2026 y el 23,8% en lo que va de año, según la asociación de fabricantes ANFAC. El PNIEC prevé un parque de 5,5 millones de vehículos eléctricos en 2030.

Porcentaje de automóviles en uso que son eléctricos en España, Noruega, los Países Bajos, Alemania, Francia y el mundo
Porcentaje de automóviles en uso que son eléctricos en España, Noruega, los Países Bajos, Alemania, Francia y el mundo. Fuente: Our World in Data, CC BY 4.0

La red la construyen sobre todo las eléctricas y las petroleras. La empresa conjunta Iberdrola | bp pulse superó en mayo de 2026 los 2.500 puntos operativos en España y Portugal, cerca del 70% ultrarrápidos, y aspira a 11.700 en 2030 con una inversión de 1.000 millones de euros. Junto a ella operan Endesa X Way, Moeve, Zunder, Tesla, Ionity y otros operadores europeos.

Perfiles en la recarga

Antes de que exista un cargador, alguien tiene que encontrar el emplazamiento y conseguir la conexión a la red, y entre los casi 18.000 puntos fuera de servicio los hay que esperan precisamente esa conexión. Negociar la potencia con la distribuidora es un trabajo de ingeniería en sí mismo. Los técnicos de instalación y mantenimiento de puntos de recarga replantean, montan, cablean y ponen en marcha los equipos, incluidas las pruebas de la protección diferencial y de la comunicación con la plataforma del operador. En España, la instalación se rige por la instrucción técnica ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, y requiere una memoria técnica o un proyecto previos.

Técnicos instalando una unidad de recarga rápida en corriente continua
Técnicos instalando una unidad de recarga rápida en corriente continua. Foto: Elite Power Group, Pexels License / Pexels

Cuando la estación funciona, entran los técnicos de servicio de campo, que resuelven contactores averiados, cables dañados y conexiones de datos perdidas. Las redes se supervisan desde centros de control, donde los equipos de operación de redes de recarga vigilan la disponibilidad, diagnostican averías a distancia y actualizan el firmware. Cada cargador público se comunica con su plataforma mediante el protocolo OCPP, cuya versión 2.1, de enero de 2025, añadió la carga bidireccional, y sobre él trabajan los equipos de desarrollo de software de facturación, itinerancia y gestión de carga. En los fabricantes, los ingenieros de electrónica de potencia diseñan las etapas de conversión de los cargadores de corriente continua.

La fabricación española de cargadores muestra también el riesgo del sector. Wallbox, con sede en Barcelona, ingresó 145,1 millones de euros en 2025 y vendió 144.000 cargadores, pero antes de febrero de 2025 ya había prescindido de unas 300 personas, el 35% de su plantilla, y en 2026 ha tenido que refinanciar su deuda.

Recarga inteligente, V2G y flotas

La recarga inteligente traslada la carga de los vehículos a las horas en que la electricidad abunda y es barata, y la tecnología vehículo a red (V2G) permite que la batería devuelva electricidad a la red. Este trabajo está a medio camino entre la recarga y las redes y compañías eléctricas, y busca los mismos perfiles que los agregadores de respuesta de la demanda: desarrolladores de algoritmos de optimización, científicos de datos y operadores de mercado.

Cargador rápido bidireccional preparado para vehículo a red
Cargador rápido bidireccional preparado para vehículo a red. Foto: Raysonho, CC0 1.0 / Wikimedia Commons

Los responsables de electrificación de flotas planifican el paso de autobuses, furgonetas y camiones del diésel a la electricidad, dimensionan la acometida de las cocheras y modelan el consumo. Las cocheras reúnen las tres partes del sector: el equipo de recarga, la conexión a la red y la gestión energética que reparte una potencia limitada entre decenas de vehículos según su hora de salida y su nivel de carga.

Salarios en España y Alemania

Puesto España (media) Alemania (rango)
Instalador de climatización y aerotermia 25.936 - 27.814 € 31.800 - 45.800 €
Electricista / instalador de puntos de recarga 24.139 € 33.000 - 47.100 €
Técnico de eficiencia energética 28.210 € 39.200 - 56.200 €
Gestor energético 26.508 € 47.500 - 66.100 €

Salario bruto anual. España: medias de Indeed actualizadas en septiembre y octubre de 2026 para técnico de aire acondicionado y técnico de climatización, electricista, técnico de eficiencia energética y gestor energético; las dos últimas se basan en pocos salarios declarados, de modo que son solo orientativas. Alemania: rangos de StepStone para Anlagenmechaniker SHK (instalador de calefacción y climatización), Elektroniker, Energieberater (asesor energético) y Energiemanager. Los autónomos pueden ganar bastante más en ambos países.

El patrón es el mismo en los dos países: el salario base del oficio es modesto, y la diferencia la marca quien acumula habilitaciones, como el electricista que también tiene el certificado de gases fluorados o el técnico que sabe instalar y además justificar el ahorro para un CAE. La gestión energética y los proyectos de las empresas de servicios energéticos pagan más, pero suelen pedir un título de ingeniería o años de experiencia en instalaciones de edificios.

Condiciones de trabajo

Casi todo el trabajo se hace en edificios ajenos. Los instaladores de aerotermia y los equipos de rehabilitación pasan el día en cubiertas, sótanos y salas de calderas, cargan unidades exteriores y depósitos, taladran muros y manipulan refrigerantes. Los instaladores de cargadores abren zanjas en aparcamientos y aceras. Los puestos de campo implican conducir mucho y tratar con clientes que a menudo temen el coste y las molestias de la obra. Los cargadores de corriente continua trabajan a varios cientos de voltios, así que antes de cada intervención rigen los procedimientos de corte, bloqueo y comprobación de ausencia de tensión, y el mantenimiento de las redes de recarga incluye guardias fuera de horario.

El mayor riesgo no es el tiempo, sino los ciclos de ayudas. En Alemania, las ventas de bombas de calor cayeron un 46% en 2024 y crecieron un 55% en 2025; en España, la instalación de puntos de recarga se desplomó en 2026, y las deducciones fiscales por rehabilitación tienen fecha de caducidad. Las empresas con clientes particulares, empresariales y públicos resisten mejor esos vaivenes que las que crecieron con una sola convocatoria. Hay también estacionalidad: la demanda de calefacción se concentra en otoño y en invierno.

Los puestos de oficina en gestión energética, plataformas de recarga y empresas de servicios energéticos suelen admitir trabajo híbrido, y los centros de control de las redes de recarga funcionan las 24 horas por turnos. Los oficios siguen siendo muy masculinos: según la AIE, las mujeres son menos del 5% de los trabajadores técnicos y de oficio de la energía, frente a cerca del 20% del empleo energético total.

Formación y vías de acceso

Se entra por habilitaciones de oficio, que se suman sobre una base eléctrica o térmica.

Para los puestos de ingeniería y gestión, la base habitual es un título en ingeniería industrial, mecánica, eléctrica o de la energía, o en arquitectura técnica para la rehabilitación y la certificación. En las empresas de servicios energéticos se valoran la formación como auditor de ISO 50001 y la experiencia en medida y verificación de ahorros.

Llegar a la electrificación desde otros sectores

Los instaladores de gas y calefacción son quienes lo tienen más cerca: conocen los circuitos hidráulicos, el control y las viviendas de los clientes, y la AIE cita su reconversión a la bomba de calor como una vía típica de entrada en la energía. Suelen faltarles el certificado de gases fluorados y la parte eléctrica. Los electricistas pasan a las instalaciones eléctricas de cargadores, autoconsumo y baterías domésticas con unos pocos cursos, y como el mismo cliente compra cada vez más las tres cosas a la vez, el sector se cruza con las instaladoras de la energía solar y del almacenamiento de energía.

Los aparejadores, arquitectos técnicos y proyectistas llegan a la rehabilitación y a la certificación energética, y los responsables de mantenimiento de edificios con gusto por los datos se convierten en gestores energéticos. Los técnicos de control de la industria encuentran sitio en las empresas de servicios energéticos y en los fabricantes de bombas de calor.

La automoción queda más lejos de lo que parece: la experiencia con los sistemas de 12 V de un vehículo no cubre la infraestructura de 400 V o más, y el puente es una formación específica en alta tensión. Los profesionales de las telecomunicaciones y la informática encajan en la operación de las redes de recarga, porque los cargadores se gestionan como equipos de red distribuidos, y los programadores encuentran trabajo en plataformas de recarga, tarifas y flexibilidad sin necesitar experiencia en energía el primer día.

Principales empleadores

Fabricantes de bombas de calor y climatización

  • Daikin - Japón, bombas de calor aire-agua y aire-aire
  • Vaillant Group - Alemania, empresa familiar de calefacción con sede en Remscheid
  • Bosch Home Comfort - Alemania, bombas de calor y calderas con las marcas Bosch y Buderus
  • NIBE - Suecia, bombas de calor, calentadores de agua y ventilación
  • Viessmann Climate Solutions - Alemania, parte de Carrier desde enero de 2024

Empresas de servicios energéticos y eléctricas

  • Iberdrola - Bilbao, miembro de ANESE; socia de bp pulse en la recarga rápida
  • Endesa - Madrid, miembro de ANESE; recarga a través de Endesa X Way
  • Naturgy - Madrid, miembro de ANESE
  • Engie España - Madrid, filial del grupo francés Engie y miembro de ANESE
  • Veolia España - Madrid, filial del grupo francés Veolia y miembro de ANESE

Operadores de recarga

  • Iberdrola | bp pulse - España y Portugal, más de 2.500 puntos operativos en mayo de 2026 y objetivo de 11.700 en 2030
  • Zunder - Palencia, red de recarga ultrarrápida en España, Francia y Portugal
  • Moeve - Madrid, antes Cepsa; puntos de recarga rápida en sus estaciones de servicio
  • Ionity - Alemania, empresa conjunta de fabricantes de automóviles para la recarga de alta potencia en autopistas europeas

Fabricantes de cargadores y software

  • Wallbox - Barcelona, cargadores domésticos y para empresas, incluida la línea bidireccional Quasar; 145,1 millones de euros de ingresos en 2025
  • ABB E-mobility - Suiza, cargadores de corriente alterna y continua, incluidos los de megavatio para camiones
  • Alpitronic - Italia, fabricante del cargador de alta potencia Hypercharger, con sede en Bolzano
  • Kempower - Finlandia, sistemas modulares de corriente continua con dispensadores satélite
  • Hubject - Alemania, plataforma de itinerancia que conecta redes de recarga de toda Europa

Industria

  • ArcelorMittal - Asturias, construye un horno de arco eléctrico de 1,1 millones de toneladas al año en Gijón
  • Hydnum Steel - Puertollano (Ciudad Real), proyecto de acería de acero verde con más de 1.000 empleos directos previstos

Perspectivas hasta 2030

La AIE prevé que el empleo mundial en eficiencia llegue a 16,3 millones de personas en 2035 con las políticas anunciadas, o a 22,4 millones en una trayectoria de cero emisiones netas. En Europa, solo los objetivos de bombas de calor exigen triplicar de aquí a 2030 los instaladores cualificados de 2024, justo cuando empiezan a aplicarse las obligaciones de rehabilitación de la directiva de edificios. En España se suman la obligación de ahorro de los CAE, que crece cada año, el multiplicador previsto para la aerotermia, las deducciones por rehabilitación hasta 2027 y una red de recarga con casi 18.000 puntos fuera de servicio. Que todo eso se convierta en empleo estable depende menos de la tecnología que de que las ayudas duren lo suficiente para que las empresas formen aprendices. Quien entre ahora en el sector se protege mejor acumulando habilitaciones (electricidad, gases fluorados, carné RITE, certificación energética) y eligiendo una empresa que no dependa de una sola convocatoria.

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